Todos tenemos orgullos, todos queremos aparentar que somos piedras, que nada nos duele, pero todo el mundo sufre, incluso quienes menos imaginamos.. A veces lo hacemos por gente que merece la pena, y otra no. Solemos hacerlo más por los segundos. Por los que no se lo merecen, pero es así, siempre la misma historia, hasta que por fin, te cruzas con alguien que de verdad te hace sentir tú misma, con alguien que de verdad, merece la pena...¿O esa persona tampoco la merece realmente? ¿Cuándo lo sabemos? ¿Cuándo nos damos cuenta de si lo merece o no? Cuando ya es demasiado tarde.
Cuanto más piensas en querer que todo vaya bien, en encontrar una estabilidad en la montaña rusa de tu vida, menos disfrutas, y cuando te das cuenta, has perdido el tiempo para nada.
Hay que vivir,sin pensar, sin planear, ni pensar, sin tomar decisiones, ser guiados por tu corazón, por tu interior...Pero a veces es taaaaan difícil.
Hay muchas cosas en la vida que uno se pierde por dejar que un falso orgullo pueda más que el corazón.
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