22.4.11

Tienes razón.

Hay una cosa que me molesta muchísimo en este mundo, supongo que como a todos, y es no tener la razón.
Ha pasado cosa de un año y durante todo este tiempo he engañado a todas y cada una de las personas que me han estado rodeando, y lo peor de todo no es eso, lo peor es que he estado intentando engañarme a mi misma, hasta tal punto que he terminado creyéndome mi propia mentira. Dicen que cuando una mentira se repite mucho termina convirtiéndose en verdad, tenía que probar. Es una buena manera de autoprotegerme y evitar que lo pasase mal. Cada persona tiene un modo de hacerlo, unos son bordes, otros se crean una máscara de cara a la sociedad, otros cambian su manera de ser para encajar mejor en lugares que no le recuerden ciertas cosas, otros, simplemente, nos mentimos. Tal vez no es algo de lo que haya que estar orgulloso, es verdad, pero también es verdad que en ningún momento me he sentido de tal manera.

Creemos que engañándonos a nosotros mismos vamos a poder cambiar las cosas, cambiar los sentimientos, las emociones, los recuerdos, y realmente, lo único que estamos haciendo es prorrogarlos un tiempo indefinido. Llega el momento en el que tienes que abrir los ojos, y si uno mismo no es capaz de hacerlo, para eso está esa persona que te ayuda a hacerlo, en mi caso, ella.

Es cierto, no puedes recriminarme nada porque ambas estamos metidas en la misma mierda. Ninguna de las dos queremos reconocer lo que hay, mejor dicho, lo que nunca ha dejado de haber. Y ¿por qué? Porque pensamos que así nos estamos protegiendo, estamos evitando salir dañadas o dañar a esa persona. Porque no queremos volver a pasar por lo mismo y nos negamos mil veces eso de lo que realmente estamos bien seguras. Puede que tengas razón, puede que esté dejando pasar la oportunidad, puede que él esté igual que yo, que no haya olvidado, que siga igual que hace un año, puede que estés completamente segura de ello porque ''nos conoces'', puede que cuando hablamos el uno del otro no lo hagamos como cuando hablamos de otras persona, puede que ''seamos perfectos el uno para el otro'' pero ¿y qué? ¿qué cambiaría eso?
Yo tuve mi oportunidad, la dejé pasar, y ahora, es demasiado tarde.

Me seguiré engañando a mi misma hasta que mi mentira se convierta en una realidad, aunque eso quiera decir que soy una cobarde que no afronta las situaciones. Puede que lo sea, pero me importa demasiado como para volver a hacerle daño. Dejemos las cosas tal y como están, seguramente sea lo mejor para todos.

Nada más que decir. Tan solo: Gracias por abrirme los ojos.

No hay comentarios: