Hoy es uno de esos días en los que nada está claro. No sé que quiero hacer con ese famoso tema, no sé si me voy a ir de vacaciones, no sé que va a pasar con ellos, no sé nada.
Como siempre, dejo abierto el grifo de las preocupaciones mientras mi vaso, que cada vez es más grande, se va llenando. No pido ayuda. ¿Para qué? No me gusta preocupar a los demás, no me gusta aburrir con mis problemas, cada uno tenemos los nuestros, y suficiente es. Y ayer, fue uno de esos días en los que el vaso empezó a colmarse, a rebosar...y hoy finalmente, está amenazando con explotar. Veremos a ver que puedo hacer para mantenerlo a raya. Como primera opción, intentaré aflojar un poco el grifo.
¿Sinceramente? No me entristece la idea de no ir, como el año pasado, no me cogeré aquella rabieta de nuevo, supongo que habré madurado, entiendo el por qué de las cosas y comprendo sus diferentes puntos. Además, la otra opción no está para nada mal.
Necesito relax. ¿Qué tipo de vacaciones son estas?
No hay comentarios:
Publicar un comentario