Hay veces que las personas pueden sorprenderte. Unas veces lo hacen negativamente, haciendo cosas que no esperabas de ellos, fallándote, no demostrándote que realmente están ahí o simplemente, no dándote nada a cambio de lo que tu das. Sin embargo, otras veces lo hacen gratamente. Como ha pasado con ellos. Son de esas personas que desde fuera parecen unos chulos, unos bordes y unos flipados, pero cuando los conoces te das cuenta de que hay algo más detrás de esa apariencia, y que incluso estas personas a las que no conozco de hace mucho, pueden darme más que los que se suelen considerar ''mis amigos''.
Está bien tener de vez en cuando noches como las de ayer, sin nada de lo que preocuparte, simplemente, pasando el rato y riéndote con ellos, como unas más. Y es que esos momentos son los que me hacen pensar por qué estoy más a gusto con ellos que con mis amigos, y si esto se supiese, debería darles mucho que pensar también.
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