No puedo creer que haya llegado el momento. No queda apenas ropa en mi armario, ni zapatos en el zapatero. No quedan pinturas en mi cajita, ni cremas, ni nada de aseo. Estoy recolectando las pocas fotos impresas que tengo para ponerlas en la pared, ya iré llevando más.
No puedo creer que esta noche haya sido la última en mucho tiempo que voy a dormir en mi cama, el último asalto a la nevera al llegar a las tantas a casa.
No puedo creer que ya me haya despedido de ellos. Simplemente no puedo creer que este momento haya llegado tan rápido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario